martes 10 de noviembre de 2009

Un homenaje a un Maestro nunca conocido... Evaristo Campo Pereiras.

Este otoño, tras largo tiempo de espera, ha visto la luz un libro de imprescindible lectura para todos aquellos que deseen conocer algo sobre la Galicia más auténtica e indómita. El libro del que os hablo, "Pentágona de un Lucense", es un material muy interesante para los interesados en la Post-Guerra Española, así como una fuente, extraordinaria, de reflexiones e ideas, con las que recrearnos, y pensar sabiamente, nuestras elecciones de futuro. Tal vez tenga tanto de Marco Aurelio como de la escuela Regeneracionista. Sin lugar a dudas, la forma más efectiva de tener un "abuelo libro", un libro sabio, con experiencia, que está predispuesto a narrarnos las más aleccionadoras batallas.

A continuación les pongo una reseña sobre el autor hecha por mí. Por cierto... yo mismo he prologado el libro ;-).

Evaristo Campo Pereiras
Nacimiento: 11 de junio de 1911. Bustofrío, Samos, Lugo, España
Defunción: 1977, Barcelona
Seudónimo: Pablo
Ocupación: Ingeniero, Escritor
Nacionalidad: Española
Período: Postguerra Española
Lengua de producción literaria: Español
Lengua materna: Gallego y español
Género: Narrativa

El autor: nacido en la pequeña aldea de Bustofrío (Samos, Lugo), a los 18 años abandona su aldea natal para irse a Bilbao, en compañía de dos amigos. Durante varios años trabaja en la fábrica "Baskonia", volviendo en los años 30 a su Galicia natal. Tras su vuelta, se incorpora al Ejército, teniendo una prometedera carrera. Al estallar la Guerra Civil Española, siendo él un hombre de fuertes convicciones patrias, se postula en defensa de la legalidad, siendo partidario de la Segunda República Española. En 1937, cuando se encontraba en Ferrol, es acusado de un supuesto delito de infidelidad; siendo juzgado en consejo de guerra sumarísimo, pidiendo el fiscal la pena capital.

Después de deliberar, el Tribunal le conmutó la pena de muerte por pena de cadena perpetua. En un principio cumplió condena en la Escollera (mazmorra) de la dársena de Ferrol, hasta su posterior traslado a la Casería de Ossio, en San Fernando (Cádiz).

Finalmente su causa fue revisada, siendo degradado (hasta aquel entonces era Suboficial de Artillería). Tras cuatro años de reclusión, salió con libertad condicionada, volviendo a su aldea natal, de donde se marchó, al poco tiempo, hacia Barcelona. Pasados unos años en la "Ciudad Condal", Evaristo contrajo matrimonio y tuvo dos hijos. Durante aquellos años trabajaría en la "Maquinista Terretre y Marítima", oficio que no abandonaría hasta su posterior jubilación.

Obra: pese a no haber podido contar con estudios universitarios, Evaristo fue una persona docta en múltiples disciplinas, siendo capaz de dar clases particulares a sus hijos de las más variopintas materias: desde la física hasta la literatura, pasando por el Latín o la ingeniería industrial. En el verano de 2009, pasados 32 años de su muerte, su hijo, Ricard Campos Felimón, publica su libro, "Pentágona de un Lucense", con Ediciones Aache. La obra del autor es de especial utilidad si se quiere comprender cuál fue el ambiente, la atmósfera, intelectual, cultural y social de la España de Postguerra, y muy especialmente, de su Galicia natal. Las reflexiones del autor van desde el periodismo de época, pasando por la filosofía, el costumbrismo, la historia o la crítica social. El autor llegó a participar en el premio Nadal.

Pensamiento: Campo Pereiras siempre estuvo muy ligado al monasterio de San Julián de Samos, lugar donde encontró cultura y espiritualidad. A lo largo de su producción literaria destacan sus propuestas, sus proyectos de cambio para la sociedad actual. Sus ideas convergen con los postulados del pensamiento regeneracionista. Campo Pereiras hace especial hincapié en la necesidad de que nuestra sociedad incorpore, con mayor intensidad, tres valores: lealtad, veracidad y disciplina. Destacan sus descripciones bucólicas, y correlativas defensas del mundo rural, con los agricultores al frente.

Dada su experiencia personal y el contexto histórico (Guerra y posterior Post-Guerra Civil Española) en que le tocó vivir, no duda en proponer reformas y cambios de aires en una institución que, desde su punto de vista, es vital en toda nación: el ejército.

"Todos los nacidos en las aldeas aman a las ciudades, mientras no son ciudadanos; mas la ciudad, que se nutre de ellos, si lo hace, tarda en hacerlo. Sin la savia de los pueblerinos, se puede presumir que las grandes urbes llegarían a ser extensas y sombrías necrópolis, en las que se consumiría lo mejor y se conservaría lo peor". (Pentágona de un Lucense)

Campo Pereiras encuentra en la formación, tanto técnica como intelectual, la vértebra indispensable en toda sociedad que se precie, y así lo hace constar en diversas partes de su obra.

"Triste destino el de una nación que no pueda tener su Ejército. El Ejército es la expresión de la alegría de cada nación y todos sus componentes deben ser atendidos, respetados y admirados por todos, puesto que a todos nos representan, y ellos lo saben". (Pentágona de un Lucense)

"Lo mismo que la libertad, en la sociedad, la enseñanza debe estar garantizada; nadie puede ser libre si carece de enseñanza. Todo, dentro de los organismos correspondientes, ha de estar a cargo de la sociedad, y todos debemos pertenecer a ella; el bien común ha de asociarnos a todos".

"Si hemos de considerar como técnicos a todos los que tienen una carrera y a todos los que están especializados en determinadas ramas en el campo de la producción, para regular la productividad, en relación respectiva, se debe considerar como tales a todos los que forman el cuerpo social de la nación, y lo formamos todos, relacionándoles con todas y en cada rama, profesionalizándoles en todas; incluidas la agrícola, la religiosa y la política". (Pentágona de un Lucense)

Pentágona de un lucense: la obra contiene una serie de reflexiones en torno al tiempo en que le tocó vivir al autor (Guerra y posterior Post-guerra Española), siendo un documento de especial interés tanto como para quienes deseen conocer, de primera mano, la atmósfera de aquellos tiempos, como para los que prefieran saber algo más de los pueblos que conocieron al autor, allá en la comarca de Loúzara: Rugueira, Folgoso, Parada, Seoane, Gondriz, Lousadela, Incio, Mercurin, Paderne, Miraz, Meiraos, Villasibil, Piedrafita do Caurel (pueblo del padre del autor), Seceda....

"Pentágona de un Lucense", Ediciones Aache

Reseña del libro "Pentágona de un lucense" en el blog de Antonio Herrera Casado

Reseña en Mispueblos

Concello de Samos (al que pertenece Bustofrío)

1ª imagen: Mosteiro de San Xulián de Samos, Samos, Galicia - Spain, por FreeCat / José Antonio Gil Martínez from Vigo, Galicia. This file is licensed under the Creative Commons Attribution 2.0 License.

Obtenido de: http://es.wikipedia.org/wiki/Evaristo_Campo_Pereiras

jueves 5 de noviembre de 2009

Hoy es mi cumpleaños.

Hoy me he levantado con un frío más intenso, aun siendo común para este época, prefacio del invierno. Los ánimos no estaban en mi pie derecho, si bien, al levantarme, la felicitación de mi madre me ha hecho alegrarme, al menos, por un momento. Me dicen que siempre he sido "singular" para los cumpleaños, pues tan pronto espero que sea un día mágico (en el que el Sol vaya de occidente a oriente y no al contrario), como me lamento por ser un año más viejo.... Esta vez, siendo 24, me decanto más por esta última lectura.

El ser humano tiene una gran diferencia con el oso. En éstos, cuando llega el momento, la osa rechaza a sus oseznos dándoles a entender que ya es momento de que se busquen el sustento por sí mismos; los humanos somos distintos, desde que salimos del claustro materno (y pasan las 24 horas del Código) y hasta que tenemos la pésima dicha de despedirnos en este mundo de ella, nuestra madre siempre nos quiere, y rara vez, será capaz de ¡echarnos del nido!.

Precisamente por que hoy es un día especial, escribo cuatro líneas improvisadas y, ante todo, no tanto de homenaje propio como de agradecimiento hacia vosotros, mis lectores, aquellos que al encender el ordenador me alegráis la jornada con vuestros comentarios y mensajes. Dicen que la felicidad es conseguir que cada uno de los 365 días sean "algo así como tu cumpleaños", no sé si eso será posible, pero vuestras palabras hacia mí, aun conteniendo críticas en pocas ocasiones, me saben igualmente bien que las felicitaciones por este día.

Os dejo un artículo escrito hace un buen tiempo, artículo con el que cerré mi primer libro: "Di que fue un sueño" (Buenos Aires, elAleph.com, 2007). Creo que para el día... estas palabras se acomodan totalmente.

Gracias por conseguir que mi experiencia bloggiana sea un regalo diario y una satisfacción, tanto de noche, como, ante todo, de día ;-). ¡Lástima no ser Peter Pan, demonios!

"Más allá de las funciones vitales, de los vértices muerte-nacimiento, de vistosas o mundanas preliminares, incluso antes que el arte del regalo, la danza o del cortejo, existe un instante que, por razón de lo vivo o quién sabe si más bien como anticipo del quehacer venidero, implica un cambio brusco, una despedida tan involuntaria como necesaria, una declaración de independencia y un sueño de que la tranquilidad de la existencia primordial fuera tan infinita como placentera. El salto del nido, el primer vuelo, la primera migración, el primer baño, el primer sarpullido, el primer acto de autónoma rebeldía, el régimen de lo necesario e inescrutable, de lo impuesto, lo incontrolable, lo vitalmente útil, el diferencial de estar o participar de lo ausente; algo así se siente al firmar el último examen, cerrar esa puerta del recibidor académico que precede a la puerta de salida, aquella tan brusca como severa, la guardiana de lo impredecible, la custodia del Destino.


Se abre y uno se identifica con el pollito, la joven rapaz o el tan oscuro como joven pingüino. Sí, llegó el momento. Mi esencia humana se solidariza con lo aviano, aún viviendo en casa siento que se me hace pequeño el nido. El vuelo amaga con ser largo, quién sabe a dónde conducirá y como lo sentiré, seguramente se me haga extraño gravitar en fuerzas en las que no se puede descubrir lo que vendrá, corrientes incontrolables que saben decirte bien, bien qué pasará contigo o si llegarás a alguna parte.

Como símil del mercantil empresario, siento que en lo su-cesivo deberé soportar todo el riesgo. Qué sea o me hagan dependerá tanto del Azar como de la seguridad de mis desig-nios. La ilusión debe cristalizar en fortaleza. Aunque tenga armadura de vidrio, poco acostumbrada a embestidas, quién sabe si el cordero pasará a carnero o se lo asimilará lo cinegético del eventual mal futuro. Me siento de repente sólo. Poco arreglo foráneo tiene lo que me venga de ahora en adelante. Adiós al profesor, adiós a la seguridad de los arreglos caseros, ya todo lo importante depende de uno mismo, volar para que no te traguen los cielos.

¡Quién dijo que había motivos para añorar las alas del pájaro! La metáfora aviar me inquieta más que la gripe, y sus maniobras y tirabuzones me preocupan como todo lo extraño. Yo también vuelo, quizás sobre Babia muchas veces y otras tantas sobre la Luna de Valencia, sin embargo, el trayecto no es identificable, ni las cuerdas que lo mueven, lo siento, pero ante todo, sigo siendo agnóstico, y acaso algo escéptico.

No lo entiendo, por qué no evolucionó el contorno para que yo pudiera permanecer recogido en el cesto del nido. Caliente con el confort del esfuerzo ajeno, mantenido en el mimo foráneo, en la acción, gentil en lo familiar, placentero en tanto que materno. Lástima dan los albatros, pingüinos y demás aves marinas que al abandonar su hogar deben alzarse con el trofeo de sobrevivir en los mares. Por qué darían ideas, por qué generarían tantos males.

El mercado de lo jurídico se me acontece como un leviatánico caos esencialmente desordenado. Quién sabe si las corrientes las genera la competencia, o el albedrío que todo lo rige. No. Prefiero permanecer en el nido, o cuanto menos que me den una barca. ¡Reniego de ser vivo y blasfemo sobre lo esencial de lo aviano! ¡Por qué tuvieron que volar cuando pudieron permanecer quietos, por qué me tuvieron que robar mi nido si yo siempre lo tuve en lo más corazonal de mis adentros!"

* Imagen: Rhinoceros Auklet chick on Farallon Islands. This chick is almost ready to fledge. Taken by Duncan Wright. Permission is granted to copy, distribute and/or modify this document under the terms of the GNU Free Documentation License, Version 1.2 or any later version published by the Free Software Foundation; with no Invariant Sections, no Front-Cover Texts, and no Back-Cover Texts. Subject to disclaimers.

Por último... un vídeo entrañable ;-)



viernes 30 de octubre de 2009

En busca del sabio emplumado

Dejando la espesura del mangle, Zalakin se dirigió hacia los bosques del monte, en busca del gran sauce llorón, hogar del sabio emplumado. Pasando por hocines cargados de carrascas, angostos poblados por coscojas y acebos, Zalakin se fue acercando a un valle repleto, primero de quejigos, luego de hayas, moreras, e incluso, alguna que otra higuera. Por los bordes del río Mercurín se alzaban sargas centenarias, abedules de merengue, y algún que otro roble descarriado. Siguiendo sus meandros, Zalakin ascendía el curso del río tal y como su abuelo le había indicado. Recordaba, tal cual, sus palabras: "Tras la tercera hoz, en el séptimo giro del joven río, hallarás un sauce longevo. ¡Grita a viva voz tres de los nombres del Cielo, y el gran sabio aparecerá emplumado en su vestido!".

Zalakin continúo habriéndose paso entre los juncos. La espesura de aquella ribera era proverbial, sobre ella revoloteaban mosquiteros, abejarucos y algún que otro lorito carmesí. Como si de un cuadro del Impresionismo se trata, los colores del bosque tan pronto aparecían como se difuminaban entre los haces de luz, que por aquel verano, eran tan copiosos como intensos. Zalakin se fijaba en todos y cada uno de los árboles que iban apareciendo a ras de río. No tardó mucho en localizar un gigantesco organismo milenario, de nomenclatura llorón, aún debiendo sentirse orgulloso de su longevidad, ¡tan bien lograda!.

¡Tengri, Olimpo, Khala!. Tras los gritos del joven duende un silencio se impuso en la atmósfera. Sólo un agudísimo andar de púgil de poco peso parecía romper aquel ambiente sepulcral. Saliendo del centro de un gran ojo horadado en el tronco del árbol, apareció un búho cornudo de reverencial aspecto. El ave no aparentaba haber nacido ayer; sus plumas tenían el acabado de la nieve, asemejándose a curiosas canas, cuales copos de blanca nieve. El pico, curvo de rapaz, era gordo, pareciendo tratarse de un gigantesco gancho jamonero. Sus orejas, altas y corpulentas, parecían hacer las veces de una parabólica, quizá teniendo el objetivo de corroborar todo aquello referente a un mundo, sobre el que el ave no parecía saber poco. A Zalakin le sobresaltó que ese búho hablara con semejante tono. Sólo al escuchar sus primeros "cantos de saber" supo el joven que se trataba de aquél a quien buscaba.

-¿De qué fuente manan los gritos que irrumpen en mi merecido sueño? -dijo el búho con una mueca de curiosidad, por lo real "típica", al tratarse de una rapaz nocturna.

-Mi nombre es Zalakin. Mi abuelo me envía en busca de preguntas, pues dice que eres tú uno de los sabios que mejor conoce los misterios de este Mundo.

-¿Qué misterio perturba tu intelecto joven duende? ¿Acaso sigues la búsqueda de Gilgamesh, la misión de todo héroe que busca el Cielo?

Sabiendo que el búho le había adivinado su mayor inquietud, Zalakin no supo resistirse a felicitar al ser por su certera intuición aviana, previa petición de saber cómo le había leído el pensamiento.

-¿Acaso no has mencionado tres veces al Cielo? ¿Qué mayor motivo que el querer transcender en lo terreno, hasta el Fin de los Tiempos, para mencionarlo con tanta insistencia?

-Mi abuelo así me dijo que hiciera, reverendo Sabio. -Continúo Zalakin.

-¿Creo que no te has dado cuenta de que yo soy siempre quien pregunta, verdad? ¿Acaso no ves que siempre busco la proverbial prolepsis? ¿Conseguir que yo encuentre la pregunta correcta no te ahorra el camino hacia tu respuesta?

Zalakin asintió, las palabras del búho comenzaban a parecerle charlatanería barata.... Y su paciencia, aun siendo fantástica, comenzaba a menguar.

-¿No has pensado que, tal vez, preguntas cosas sobre las que nadie sabemos? ¿Cómo, sino, desde Sumer, Roma, Bizancio o Inglaterra nos lo seguimos preguntando? ¿Acaso no nos podemos conformar con saber que el alma es recuerdo y la carne abono para lo que, en lo venidero, será materia viva?

Zalakin, desconsolado, observó al búho como si de la encarnación del terreno Führer se tratara. Le había levantado todos sus miedos, siendo su mente pasto libre para los espectros de la angustia.

-¿Tal vez te preguntes por qué la Muerte es irracional? ¿Por qué Hades, Tengri, Dios, Alá o las parcas no ponen límite a este vehículo sin rumbo ni volante por le que ser controlado? ¿Por qué nadie nos asegura que las líneas que nos han creado vayan a perdurar, más allá de la vida de un triste blog? ¿Acaso tu mente imperfecta no se da cuenta de la imperfección del conocimiento humano? ¿Acaso no tienen todos los seres ansiedad, ritmos vitales, circadianos... mecanismos por los que estar siempre alerta, y aún así, jamás llegar a alcanzar la perfección de la seguridad absoluta?. ¿Tal vez te decepcionan mis impresiones? ¿Tal vez te has dado cuenta del lado negro de la tortilla metafísica, aquella a la que llamamos "Vida"? ¿No deberías renunciar a sus causas, y luchar por alcanzar la perfección, la dicha, aquello que nos hace tener conciencia entre el Caos, sueños entre mentiras?.


Ilustraciones:
1) Cuadro de Claude Monet: "Sauce llorón".
2) Heubach_Eurasian_Eagle-owl
3) "Death and the Gravedigger" de Carlos Schwabe.

jueves 22 de octubre de 2009

Guadalajara, donde la tierra se hace monumento.

Link del vídeo: http://www.youtube.com/watch?v=dJCmDpyyik0

Votad para que "Guadalajara, donde la tierra se hace monumento" sea el eslogan publicitario de la provincia. Campaña organizada por la Diputación de Guadalajara, a través de LAURADOM.

¿Dónde votar?:

http://www.tantrankilitos.com/DesktopDefault.aspx?tabid=12072

Poned en la casilla "alias": fujur.

Sólo se puede votar una vez al día.

Gracias a todos! ;-)

lunes 19 de octubre de 2009

Anguita en el Afilador!!


El número 70 del periódico "El Afilador" publica un artículo sobre Anguita y su historia titulado: "Anguita: un reducto de paz". Artículo de mi autoría. Espero que os guste.

sábado 17 de octubre de 2009

El triste adiós de un "jugón".

El post de hoy, de ninguna de las maneras, iba a tratar sobre este asunto; nadie podía llegarse a imaginar esta tragedia. Como tantos otros jóvenes de mi generación (centenares, millares), me aficioné al baloncesto con expresiones tipo: "ratatatatá", "jugón", "pincho de merluza". Sus "motes", por lo general cariñosos y faltos de malicia alguna, nos hicieron guardar en la retina nombres de jugadores que, quizás sin esa ayuda, no hubieran perdurado tanto en nosotros. ¿Quién no recordará a Felipe Reyes como "Espartaco", a Nowitzki como "Robin Hood", a "Oh la la Parker", o a "E.T. Gasol". "Hoy te quiero más que ayer, pero menos que mañana" es una frase, que jocosamente, a veces, he llegado a decir a mi pareja. Se la oí al "profe" (sea por maestro o profesional) Montes, cuando narraba los partidos de Utah Jazz, con su legendario dúo: Karl Malone y John Stockton (siendo ambos ya veteranos).
Montes era un periodista diferente, para algunos un "lingüista del deporte", por la facilidad con que sacaba expresiones de su genial chistera; para otros, tenía pinitos de humorista de élite, siendo único, al más puro estilo Chiquito de la Calzada, en el arte de conseguir que niños y jóvenes utilicen su "diccionario particular" para la narración de sus propios "acontecimientos deportivos": sean partidos de recreo escolar o visiones de partidos con papá sentados juntos en el sofá.
Posteriormente se pasó al fútbol. Algunos lo criticaron, lo quisieron devolver al "mundo de la canasta", pero muchos, entre los que me incluyo yo, llegamos a ver partidos "fofos", apáticos, por el mero hecho de ser retransmitidos por su memorable persona. Jamás el fútbol tuvo tanto arte desde los tiempos en que aún se le conocía por Balompié (y los jugadores lucían efigies de torero). Coincidiendo con un Barça (mi equipo) estelar, bautizó a muchos de sus jugadores con motes legendarios (tal y como ya lo hiciera con las estrellas del baloncesto estadounidense): "Sweet Iniesta", "Tiburón Puyol"..., o diciendo frases como "Tócala otra vez Sam...", cada vez que Xavi Hernández le deleitaba con uno de sus milimétricos pases.
No es la primera vez que lo hago, o lo haré, pero la profesión de periodista deportivo cada vez se acerca más a una dimensión política, por lo demás deleznable. Lo único que se le podía oponer a Andrés es el haber reconocido su "militancia colchonera", siendo uno de los pocos locutores merengues, o, menos frecuentes, culés, de la televisión española. Sus comentarios creaban adicción, generaban pasión, y sobre todo (el fútbol, como cualquier otro deporte, no es, o debería ser, otra cosa) ENTRETENIMIENTO.
Su muerte nos ha pillado a todos "con el carrito del helado". Andrés Montes será recordado por los de mi "quinta" y colindantes....
¡gracias por enseñarnos que "la vida puede ser maravillosa"!
Imagen sacada de:

Genial artículo sobre él en Marca, con Daimiel: http://www.marca.com/2009/10/19/baloncesto/nba/1255974037.html